La curiosa historia del Rinoceronte Ganda

En mayo de 1515 un rinoceronte desembarcó en las costas de Portugal. Su llegada despertó gran asombro entra la población, no solo portuguesa, sino de todo Europa, ya que hacía mas de doce siglos que un animal de esa especie no pisaba ese continente. Se convirtió en una celebridad luego de una pelea contra un elefante. Tal era su fama y rareza que el rey de Portugal decidió regalárselo el papa Leo X. Se llamaba Ganda. Esta es su historia.
En 1498 Vasca da Gama llega a la India por África desde Portugal rodeando el Cabo de Buena Esperanza, descubriendo una ruta marítima hacia ese país. Pronto Portugal establece varias colonias en Asia y ,al sumarle Brasil en América, pasa a ser una potencia mundial.
En 1514 Alfonso de Albuquerque, gobernador de las Indias portuguesas, quiso construir una fortaleza en lo que hoy es Camboya. Para que el rey Modofar lo autorice le envió valiosos regalos. Este no accedió al pedido de Alfonso, sin embargo como muestra de generosidad y gratitud, en reciprocidad le envió de regalo un rinoceronte. No se sabe si el rinoceronte fue cazado en la selva cuando era un bebé o si nació en cautiverio en uno de los jardines del rey camboyano. Lo bautizaron Ganda. Alfonso, que se había establecido en Goa, una ciudad de la India, no podía, ni sabía como mantener a aquel animal y decide enviar el rinoceronte de regalo al rey de Portugal, Don Manuel I.
En enero de 1515 Ganda fue embarcado en Nuestra Señora de Ayuda, un navío al mando de Cristobal de Brito. El viaje duró ciento veinte días en los que Ganda la pasó encerrado en la bodega del barco casi sin ver la luz del sol y alimentado solo por arroz y paja. Allí abajo tuvo que soportar los movimientos causados por la bravura de la unión entre el Océano Índico y el Atlántico. El rinoceronte era fuerte, nada de esos contratiempos afectó a la salud del animal. Durante el viaje Ganda pudo estirar las piernas y disfrutar del aire libre y el cielo solo tres veces cuando el barco hizo escalas en las costas africanas.
El 20 de mayo de 1515 Ganda desembarca en Lisboa, Muy cerca donde ahora esta situada la Torre de Belén. Su llegada fue recibida por una curiosa multitud ansiosa por ver tan extraño animal. Su noticia atrajo la atención de todo el continente, ya que el último rinoceronte que había pisado Europa databa de la época de los romanos en el siglo III. Muy pronto biólogos y artistas de muchos países viajaron a Lisboa para conocer y estudiar a Ganda. Era un rinoceronte de la India por lo tanto su piel parecía que tuviese corazas, lo que le otorgaba una característica aún más exótica.
El rey Alfonso I, haciendo alarde de su riqueza y poder tenia un jardín lleno de animales exóticos proveniente de todos los lugares que había conquistado. Leones, elefantes, monos, jirafas entre otros, daban muestra de la grandeza de su imperio. Ganda fue ubicado en otro jardín debido a que el rey tenía entendido que elefantes y rinocerontes eran enemigos mortales. Partiendo de esa premisa, y como en la Lisboa de aquella época no había muchos entretenimientos, al rey se le ocurrió organizar una pelea entre uno de sus elefantes y Ganda.
El rey, la reina, la corte y todo Lisboa estuvo presente ese 3 de junio de 1515. A tal evento también acudieron personalidades de toda Europa. Se improvisó la arena en una plaza ubicada en las orillas del rio Tajo, donde hoy está situada la plaza de Comercio. Ambos contrincantes fueron llevados hasta el escenario con los ojos vendados. Al quitarles las vendas comenzó la pelea. El público enfervorizado profería toda clase de gritos y alientos a los dos pobres animales que no deberían entender que hacían alli. Los animales estaban confundidos en medio de una multitud que les gritaba frenéticamente. Sin embargo Ganda cuando lo vio al elefante enfrente le brotó su instinto y agachó la cabeza y corrió como un bólido en dirección a su oponente apuntándole con su cuerno. El elefante por miedo al rinoceronte o quizás aturdido por el griterío del público entro en pánico, rompió una de las vallas y comenzó a correr desesperado por toda la ciudad  llevándose por delante todo lo que se le cruzaba. Luego de una furiosa carrera por media ciudad  el elefante llegó jadeante las puertas del palacio donde se encontraba el jardín real. Lugar donde él vivía. A partir de ese momento Ganda se convirtió en toda una celebridad y su fama se acrecentó aún más.
Portugal y el mundo le deben a Ganda la “calzada portuguesa”. La famosa calzada formada por pequeños trozos de piedra blanco y negro con tramados geométricos. Al celebrarse un aniversario del rey se organizó un desfile en donde la figura central fue nuestro singular héroe. Era uno de los pocos momentos en donde el pueblo tenía oportunidad de verlo. A esta celebración habían sido invitados reyes y mienbros de las cortes de toda Europa y hasta de Asia. El rey Manuel quería impresionarlos. Para el desfile y con el objetivo que Ganda pudiese caminar por calles que pudieran soportar sus cuatro toneladas el rey mandó a construir la calzada con piedras blancas y negras traídas especialmente desde Porto. Es una de las características de Lisboa que aún se puede observar en las mayorías de sus veredas. Las calzadas portuguesas cruzaron las fronteras. Una de la más famosas no se encuentra precisamente en Portugal, sino en las veredas que recorren las playas de Copacabana en Río de Janeiro.
Pero Ganda no se quedaría mucho tiempo en Lisboa disfrutando de su fama. Para legitimizar las nuevas conquistas el rey portugués decide enviarle al Papa Leo X varios regalos. Uno de ellos era Ganda. Un año antes le había regalado al Papa un elefante blanco de la india que causo gran asonbro en el Vaticano. Esta vez, con Ganda, pretendía lograr algo más impactante.
En Enero de 1516 un navío partió desde Portugal con rumbo a Roma y Ganda a bordo. Cuando el barco estaba próximo a las costas francesas el rey francés se enteró que el ya célebre rinoceronte estaba cerca de Marsella y le envió un pedido al capitán para detenga su camino y así conocer a Ganda. El barco se detuvo en una isla cerca de Marsella. Ell rey francés pudo de ese modo admirar al rinoceronte. Al rinoceronte no le importaba si el que lo observaba era un rey o un grumete.
Luego de partir de esta isla francesas y  casi llegando a Génova una gran tormenta azota el Mediterráneo. Ganda que estaba encadenado comienza a observar como el agua empieza a entrar raudamente desde el techo. La bodega en la que se encontraba comenzó a anegarse. Ganda quiere escaparse, sabe nadar pero no podía zafar de los grilletes y las cadenas que lo tenían atrapado. El barco que transportaba a Ganda no pudo hacerle frente a la tormenta y naufragó muy cerca de la costa. Luego de haber navegado por casi medio mundo cruzando los mares mas tempestuosos, Ganda muere ahogado en el Mediterráneo.
Su cuerpo fue recuperado en las costas francesas y enviado de vuelta a Portugal. Lo embalsamaron, lo rellenaron de paja y así lo enviaron de nuevo al Vaticano. No causó el mismo efecto que si hubiese estado vivo, ni tampoco superó al asombro que había despertado el elefante blanco un año antes. El cuerpo embalsamado de Ganda fue enviado al Museo del Vaticano. No quedan rastros de él. No se sabe si en un incendio, un saqueo o algún terremoto su cuerpo se extravió para siempre.
Cinco años mas tarde, en 1521, el rey don Mauel murió de una extraña peste que estaba azotando Lisboa y que en solo cuatro días acabó con su vida. A partir de la guerra contra holanda en 1597 el Imperio portugués comenzó su decadencia perdiendo muchos de sus territorios y colonias en manos de holandeses e ingleses.
Varios artistas han retratado a Ganda. La obra más famosa es una xilografía del maestro alemán Albrecht Dürer. Se basó en un dibujo y una carta enviada por un comerciante que vió al rinoceronte apenas había llegado a Portugal. La xilografía alcanzó una notoria popularidad por aquellos tiempos y fue tomada como una representación real del animal. La obra incluía una descripción que parecía se suponía era de índole científico:
“El 20 de Mayo de 1515 el poderoso rey de Portugal, Manuel de Lisboa, trajo este animal vivo de la India llamado rinoceronte. Esta es una representación precisa y completa. Tiene el color de una tortuga y está salpicado por lunares. Es enormemente macizo y cubierto de escamas. Es del tamaño de un elefante, pero un poco mas bajo y muy capaz de defenderse. En la parte anterior al hocico tiene un cuerno agudo y fuerte que lo afila de pie cuando encuentra alguna piedra. El brutal animal es enemigo mortal del elefante, que le tiene un miedo tremendo. Cuando corre hacia el animal mete la cabeza entre entre las patas delanteras del elefantes que no se puede defender, porque el animal está mejor armado que el elefante que nada puede hacer, le rasga y abre la barriga terminado con él. Dicen también que el rinoceronte es alegre y mañoso”.

Marcelo Javier Silva
19 de Mayo de 2018

Bibliografía:

“Deambulations of the rhinoceros (Ganda) of Muzafar, king of Cambaia, from 1514 to 1516”, Fontana Da Costa, (Lisboa 1937)

“Era uma vez Lisboa,” Luis Ribeiro, 2017, Ed. Esfera dos livros.

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